Gerardo Petsaín (Amazonas, 1963) es un artista y educador wampís cuya identidad está profundamente arraigada en los mitos ancestrales de su pueblo. Formado en el Programa de Formación de Docentes Bilingües de la Amazonía Peruana (FORMABIAP), desempeñó un papel fundamental entre 1984 y 1995 en la recopilación e ilustración de estos mitos para el libro Yaunchuk… Universo mítico de los huambisas, publicado por el CAAAP en 1996.

Pintor y dibujante autodidacta, Petsaín dominó diversas herramientas artísticas para interpretar y visualizar las complejas tradiciones orales de su pueblo. También ha ilustrado materiales educativos para el Ministerio de Educación y otras instituciones, y ha mostrado su trabajo en diversas exposiciones en Lima. A través de su arte, actúa como puente cultural, representando tanto al pueblo Wampís como al Awajún, que comparten una historia y un territorio comunes.

En una entrevista con la miembro de Xapiri Ground, Wendy Ruiz, en 2024, Gerardo explica su trayectoria como artista y sus contemplaciones actuales.

"Ahora tengo 61 años. Cuando era estudiante de primaria, veía a mis compañeros pintar (...). Yo quería pintar, me gustaba ver los dibujos en los libros (...) Y después me fui a Shiriaco a estudiar la secundaria con mis padres (...) había un curso que se llamaba 'técnica de arte' y me gustó ese curso, había aprendido. En el tercer grado de secundaria me di cuenta que dibujaba más (...) entonces participé en un concurso escolar, presenté mi trabajo el último día de la fecha indicada, y había presentado un afiche... después de tres días me dijeron que quedé en segundo lugar (...) el padre Manolo me pidió que trabaje con él, me dijo - 'dibuja sobre la mitología Wampis'. Nunca estudié bellas artes, sólo sé practicar, soy realmente autodidacta (...) He mejorado un poco, mi trabajo artístico me es muy útil ahora, he colaborado con varias instituciones con materiales bilingües. Y así sigo trabajando voluntariamente aquí, en mi casita, y desde hace dos años pinto más a menudo."

Gerardo comenta sobre los problemas medioambientales: «Ha habido cambios enormes, tanto en el río Santiago como en el territorio Awajún, están trabajando por el oro, están destruyendo el medio ambiente acuático, tienen sus enemigos militares... ya no hay peces, los peces se están yendo, en todo el territorio». En cuanto a la madera, muchos aserraderos talaban mucha madera, tanto aquí como en el río Santiago, y han dejado de hacerlo debido a la presión de algunas instituciones. Ya no tenemos buena madera, no tenemos moena, tornillo, cedro, ya no tenemos nada (...) No estamos tan bien como antes, como en los años 50, hasta los años 90 vivíamos bien, pero desde el 2000 en adelante, estamos agotados».