Awajún-Wampis

Fotografía: Tui Anandi (Xapiri Ground)

El pueblo Awajún forma parte de la familia lingüística Jíbaro, junto con los pueblos Achuar, Shuar y Wampis. La familia lingüística Jíbaro recientemente nombrada como"aents chicham", que se traduce al español como "persona que dialoga" o "gente que habla" (Deshoulliere Utitiaj, 2019), este término propuesto por el líder Achuar Santiago Utitiaj, se refiere a un acto de comunicación que se extiende a la relación entre humanos y no humanos. (Flores & et.al, 2022).

Considerado el segundo pueblo nativo más numeroso de la Amazonía peruana, después de los ashaninkas, según datos del Ministerio de Cultura (2015). Los Awajún se asentaban tradicionalmente en caseríos semidispersos con casas aisladas ubicadas a lo largo del río. Las casas se ubicaban alrededor de la residencia de un hombre conocido como "guerrero" por su valor y fuerza. Actualmente, los Awajún del territorio peruano se encuentran en los departamentos de Loreto, Amazonas, San Martín, Cajamarca y Ucayali, en los principales ríos y afluentes como el, Alto Marañón, Nieva, Bajo Santiago, Cenepa, Potro, Apaga, Yurapaga y Mayo.

Según la Base de Datos Oficial de Pueblos Indígenas u Originarios (BDPI), los awajún cuentan con un total de 488 localidades, de las cuales 245 son reconocidas como comunidades nativas. Según el Censo Nacional 2017, la población es de aproximadamente 70,468 personas. Asimismo, a nivel nacional, 37,693 personas se sienten o consideran parte del pueblo Awajún.

Una de las principales actividades de subsistencia es el sistema de producción hortícola, basado en la técnica de roza, tumba y quema, cuyas cenizas sirven de abono. Con ella se siembran diversas hortalizas como yuca, batata, cacahuete y maíz, utilizando un palo de chonta como azada.

Las historias de los Awajún se remontan a la cultura Moche, entre los años 200 y 700 d.C., en la costa peruana. Se plantea la posibilidad de que los Awajún pudieran haber compartido territorio con los Moche, quienes podrían haberse adentrado en la selva amazónica en busca de oro. También se especula que los Awajún pudieron haber tenido encuentros con el imperio Inca durante los reinados de Túpac Yupanqui y Huayna Cápac. Sin embargo, la conquista inca no logró establecerse en territorio awajún (Ministerio de Cultura, 2015; Sterling 1938 citado en Brown, 1984).

Una de las ceremonias más famosas de los Awajún es la tsántsa, también conocida como reducción de cabezas. Antiguamente, cuando un guerrero Awajún mataba a un enemigo Wampis, cortaba rápidamente la cabeza de la víctima a la altura de la base del cuello. Luego llevaba la cabeza colgada a la espalda con una cuerda. Tras recorrer una larga distancia, el grupo se detenía para comenzar la preparación de la tsántsa. El cráneo se retiraba con cuidado para conservar sólo la piel y el pelo. Se hervía durante una media hora, reduciendo el tamaño original de la piel, y se colocaban piedras calientes en su interior. Cuando regresaban a su aldea, los dueños de la tsántsa se detenían de vez en cuando para secar la piel con piedras calientes y arena. Todo el proceso se llevaba a cabo con sumo cuidado, ya que el objetivo era que la cabeza siguiera pareciendo viva. La piel se frotaba con carbón vegetal y los labios se sellaban con palos de chonta. La razón de todo este procedimiento era evitar que el alma de la víctima buscara venganza contra el verdugo (Brown, 1984). Esta práctica se ha extinguido.

Los Awajún se caracterizan por su compromiso con la defensa de su territorio ancestral. Por ello, en 2009 se realizó un paro nacional amazónico en defensa de su territorio, que derivó en graves hechos violentos el 5 de junio de 2009, conocidos como el "Baguazo", que han sido materia de investigación. Este conflicto social, en el que los pueblos Awajún y Wampis jugaron un papel clave, marcó un punto de inflexión en el reconocimiento de los derechos colectivos de los pueblos indígenas en Perú.

Los pueblos Awajún y Wampis han constituido lo que denominan el "Gobierno Territorial Autónomo Awajún" (GTAA) de la selva central, una figura que no está reconocida legalmente en Perú, pero que se sustenta en la legislación internacional. Con esta iniciativa buscaban tener control y poder sobre el territorio donde viven para hacer frente a las amenazas de la tala ilegal, la minería ilegal y las concesiones petrolíferas.

Por otro lado, la cerámica Awajún es uno de los artefactos culturales más importantes de los pueblos amazónicos. Es por ello que en 2012 la cerámica Awajún fue declarada como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, por su valor, conocimiento, sabiduría y prácticas.

NUESTRO TRABAJO CON LA COMUNIDAD

Desde 2018, el equipo de Xapiri Ground trabaja con el pueblo Awajún. En noviembre de 2023, emprendimos un viaje a cinco comunidades en tres cuencas hidrográficas, incluyendo una visita al pueblo Wampis ubicado en la cuenca del río Santiago. Durante esta visita, iniciamos un vínculo de colaboración con los artistas de esta comunidad, que marcó un nuevo y emocionante capítulo en nuestro trabajo conjunto. Es vital destacar que estas interacciones fueron posibles gracias a la colaboración con la asociación YAPIT, liderada por Nelly Impi, quien juega un papel fundamental como enlace para conectarnos con las comunidades.

El objetivo es establecer relaciones sólidas con las comunidades y seguir trabajando para fortalecer el arte indígena. Este compromiso se materializa a través de prácticas de compra justas que no sólo apoyan económicamente a los artistas, sino que buscan promover y visibilizar el proceso artístico del arte Awajun y Wampis y a sus artistas.

forma de arte

En el universo Awajún, la producción artística es el producto de una relación dinámica entre conocimiento, rituales y narración mítica. En su cosmovisión existen tres seres poderosos: Nugkui (espíritu de la tierra), Etsa (espíritu del bosque) y Tsuqki (espíritu del agua).

CERÁMICA
TEXTILES
JOYAS
CESTERÍA
caza
productos naturales
jempo
No se ha encontrado ningún artículo.