Q&A del artista | Nahun Saldaña Macedo

Melanie Dizon
19 de julio de 2021
Hablamos con el artista Nahun Saldaña Macedo, sobre el significado del sonido y su relación con su obra.

Tu trabajo con la comunidad Ashaninka está siendo presentado en nuestras galerías, cuéntanos un poco de tu relación con la Amazonia y con el pueblo Ashaninka.

La Amazonia o “La Selva', como yo la llamo, es mi punto de retorno o inflexión. Allí habitan algunos de los seres más queridos en este planeta (mi familia más extensa) y los recuerdos más significativos de mi infancia. La añoranza hacia La Selva se combina con respeto y curiosidad y eso es muy parecido al vínculo que tengo con las comunidades que allí habitan, como los Ashaninkas. 

Mi relación con ellos es de profunda admiración y respeto. Desde occidente tenemos mucho que aprender de todas las comunidades que conviven de manera armoniosa con La Selva, porque una parte de nosotros no lo hemos logrado y uno de los aspectos que más curiosidad me generan es justamente sus formas de escucha y de dar sentido a su entorno.

¿Cuál fue la inspiración que te llevo a conocer y trabajar con los sonidos de resistencia Ashaninka?

Cuando visitaba el Lugar de la Memoria (LUM) en Lima recuerdo que escuche el sonido de unos pájaros en una de las salas, cuando logre ubicar la sala, espere hasta volver escuchar el sonido del video y para mi sorpresa la explicación era de un hombre con lentes negros (Don Alcides Quinchuya Quinchima) que imitaba los sonidos que usaron en algún momento como estrategia de comunicación en la resistencia a la invasión terrorista en uno de los episodios más sangrientes de la historia del Perú. 

Quede fascinado con esta historia y no paraba de contárselo a cualquier que hablaba del tema, y no fue hasta que conocí los conceptos de Paisaje Sonoro de Murray Schafer donde encontré una forma desde occidente de entender algo que puede parecer sólo anecdótico desde un punto de vista histórico. Es ahí donde empieza esta pequeña aventura. 


En tu opinión, ¿cómo podemos entender el sonido como una herramienta de activismo para sensibilizar a la sociedad en temas específicos?

Para mi el sonido es uno de los fenómenos naturales más emocionantes por su capacidad de atravesarnos, hacernos vibrar y transformarnos en nuestra condición de seres vivos. En ese sentido movilizar la conciencia es un efecto que puede ser utilizado para cualquier objetivo, incluso político. Es por ello que lo considero una herramienta poderosa en sí misma, e incluso más allá de los aspectos físicos del sonido. 

El sentido que le damos a gran parte de los sonidos están relacionados estrechamente en la forma en cómo construimos y vivimos nuestra realidad. Por ejemplo, no es lo mismo habitar en un entorno sonoro lleno de motores de autos, alarmas y gritos humanos en comparación a un entorno natural lleno de árboles y cantos de aves. 

No es que uno sea mejor o peor (al margen del impacto fisiológico), simplemente que configuran formas distintas de interpretar el silencio, el ruido e inclusive la vida.

El simple y difícil hecho de pararse a contemplar y prestar atención activa a los sonidos que nos atraviesan y nos vibran, es un acto importantísimo que defino como el activismo auténtico, puesto que si vives en una sociedad que te empuja a la velocidad, automatización y resultados inmediatos, hacer todo lo contrario es un acto revolucionario que parte de uno y vuelve a uno. No quiero que se confunda con una posición pasiva de la realidad, sino justamente es todo lo contrario, es la forma más activa y crítica que tenemos para estar presentes en la realidad que nos toca vivir. 

Por todo ello los procesos que implica lo sonoro, como la escucha, la reproducción, sus vibraciones, otros componentes asociados son en sus efectos la movilización más activa que nos empuja a ser más vulnerables y por lo tanto a ser más críticos.

Actualmente, ¿Qué proyectos estás desarrollando? ¿Alguno con la Amazonia?

Hay varios proyectos de investigación que voy explorando paralelamente en mi caminar como diseñador, tengo una cartografìa sonora pendiente sobre el último valle de Lima que aún estoy buscando un lugar ideal para editar, lo más relacionado a la Selva, es la segunda parte de este proyecto que busca encontrar las correlaciones de la ecología sonora en la que habitaban las comunidades en La Selva para la composición de sus silbidos por ejemplo. Aún mis proyectos están en esa fase exploratoria donde todo puede suceder y esa expectativa a la sorpresa me sigue estimulando.

El sonido siempre ha sido parte fundamental de muchas comunidades indígenas alrededor del mundo, en tu opinión y experiencia, ¿Cuál es el rol del sonido en el mundo moderno y cómo nos influye a un cambio de conciencia?

En mi opinión es fundamental para todo tipo de comunidades, en el caso del “mundo moderno” donde pertenecemos no deja de ser menos importante. Ahora mismo el sonido del teclado que hago mientras escribo este texto configura un estado mental que está asociado a mi escritura en algún momento. Creo que la modernidad está caracterizada principalmente por la proliferación de tecnologías, prótesis e interfaces en los humanos (somos uno de los animales que más crea y usa todo esto). Todo este ecosistema suena y vibra con nosotros cotidianamente y de alguna manera (no sé cómo exactamente) configura algo de nuestra consciencia en la medida que forma parte nuestros hábitos y media nuestro mundo interior al exterior. En ese sentido cualquier cambio consciente e inconsciente en ese ecosistema tendrá un impacto en nuestro interior, no me atrevo a precisar de qué manera y de qué forma para ser entendido como un cambio. 

En todo caso antes de un cambio me preguntaría qué elementos quiero cambiar y porque, finalmente la libertad de conciencia es quizás lo último que debemos de perder o dejar en manos de algo que esté fuera de uno. En ese sentido y esto creo que es una posición inclusive más política, creo que la libertad de conciencia que uno tiene parte de ese sentido de estar presente y cómo influye lo que vivimos, escuchamos y sentimos en general. Intentar gestionarlo puede ser un ejercicio esquizofrénico, sin embargo eso no le resta la importancia de presenciar dichos sonidos como proceso para sentirse vivo.

EL ARMAMENTO SONORO DEL EJÉRCITO ASHÁNINKA 1980-2000 se expone actualmente por Xapiri Ground hasta el 9 de octubre.